Hacia una correcta comprensión de lo que significa “Zona de Confort”

He observado algunas conversaciones, frases y expresiones relacionadas con la “zona de confort” que encierran una falta de comprensión de esta distinción.

He escuchado a personas decir que la zona de confort es una zona placentera, confortable. Una zona donde nada ocurre. Incluso, algunos han sugerido que quienes están en esa zona son personas haraganas, perezosas. Es más, he llegado a escuchar que fuera de esa zona ocurre la magia. Y así por el estilo.

Lo que estos comentarios encierran es una falta de comprensión de lo que la “zona de confort” y su modelo significa.

La Teoría de la Zona de Confort explica los movimientos interiores de una persona como parte de su proceso de aprendizaje transformacional.

Lo primero. Es importante aclarar que la expresión “zona de confort” es la traducción del inglés “comfort zone”. En inglés la palabra “comfort” significa “seguro”. La traducción al español ha sido “zona confortable” o “zona de confort” o “zona de comodidad”. En todas ellas el significado que se le ha otorgado a la palabra “comfort” no ha sido “seguridad”, y esto ha sido el principal error.

El modelo de “Comfort Zone” explica que no hay aprendizaje del tipo transformacional en esa zona. La zona de seguridad es un espacio emocional. Es un espacio conocido y por lo tanto ESTABLE. Lo estable es SEGURO (percibido como seguro)

Un Coach Profesional debe contar con estas distinciones con total impecabilidad.
Nuestro organismo tiende a la estabilidad. Busca siempre la estabilidad. ¿Su objetivo? Preservarnos. Por lo tanto, siempre que ocurre algún “movimiento” el organismo intentará nuevamente volver a su estado anterior. Esto se percibe como “seguro”.

Sin embargo, permanecer siempre en la zona de seguridad implica el no movimiento (o movimientos «conocidos» dentro de un espacio «conocido»). Este no-movimiento significa que no es posible algo diferente. Esto es perjudicial en varios sentidos. Podemos sintetizarlo de una manera: quedarnos en la zona de seguridad o estabilidad no nos permite adaptarnos o provocar cambios cuando los necesitamos.

«The comfort zone is a behavioural state within which a person operates in an anxiety-neutral condition, using a limited set of behaviours to deliver a steady level of performance, usually without a sense of risk».

Por lo tanto, necesitamos movernos. Necesitamos salir de la zona de seguridad (confort). Pero no podemos hacerlo si no contamos con ciertos recursos, si no tomamos ciertas precauciones. Salir de la zona de seguridad implica movernos hacia una zona de incertidumbre.

Esto es sólo posible si 1) contamos con los recursos interiores para hacerlo, 2) podemos analizar el contexto en el que haremos ese movimiento y si este contexto contiene ciertas condiciones que nos permiten algo de previsibilidad y por lo tanto nos brinde los estándares mínimos se seguridad. Si estas dos cosas no ocurren, no habrá movimiento; sin importar lo que nos digamos. Insisto: nuestro organismo es más sabio y activará nuestro sistema de alerta (el miedo) impidiéndonos cualquier acción.

Sin embargo, por otra parte, tampoco es posible quedarnos mucho tiempo en la zona de expansión. Es decir, no podemos quedarnos mucho tiempo fuera de la zona de seguridad (confort). Esto sería perjudicial para el organismo. El sostenimiento emocional requerido conduciría a niveles elevados de estrés y de ansiedad llegando a un punto crítico. Una vez más, el primero en responder será nuestro cuerpo, nuestro organismo en su totalidad, indicándonos el único camino posible: volver a la zona de confort, para descansar y preservarse.

Llevar a cabo proceso de aprendizaje transformacional sin comprender cómo funciona el aprendizaje transformacional puede ser perjudicial y evidencia falta de ética y responsabilidad profesional.

Continuamente estamos haciendo movimientos de una zona a otra. Sin darnos cuenta por supuesto. Cada vez que estamos adaptándonos a algo estamos realizando ese movimiento. Nuestro organismo reacciona ante cualquier mínimo cambio: por ejemplo: el cambiar de ruta para ir al trabajo, cambiar de computadora, comprarse algo nuevo.. etc.

El aprendizaje que necesitamos tener es el de reconocer cuándo nuestro organismo nos está preservando y cuando nos está limitando. No es lo mismo. Cuando no está limitando debemos observar el mensaje que está recibiendo nuestro organismo por el cual entiende que debe preservarnos.

Quizá ese mensaje sea ambiguo, confuso, o exagerado. Sea como sea, necesita atención porque nos impide hacer el movimiento que estamos necesitando y deseando hacer.
Luego existe otro espacio. La “Zona de Pánico”. Explicaré esta zona en otro post.

Muchas gracias.

EZEQUIEL PONCE


REFERENCIAS:
Alasdair A. K. White «From Comfort Zone to Performance ManagementXD», White & MacLean Publishing, 2008.
Judith M. Bardwick, “Danger in the Comfort Zone”, AMACOM Div American Mgmt Assn, 1995.